Sí, puede parecer algo raro, pero de lo que estamos hablando aquí es del último gadget tecnológico del momento. Atiende al contundente nombre de “Rotundus” y como ves, cuenta con un aspecto más que intimidante. Aunque pueda parecer un bolita de lo más inofensiva, en realidad en su interior se esconde un complejo sistema de por remoto.

Y es que aquí donde la ves, la Rotundus puede ser controlada a distancia pudiendo moverse libremente por auga, tierra, arena y casi cualquier otro medio. Vamos, que sólo le falta volar. En su interior equipa dos potentes tipo “domo” con visión nocturna y movimientos de Pan&Tilt, de modo que puede controlar un amplio radio de acción. No se han olvidado tampoco de capturar el sonido ambiente, para lo que cuenta con un micrófono, así como altavoces para dar el alto a cualquier amigo de lo ajeno.

Como no puede ser de otra forma, está “tuneada” con los últimos avances del momento, incluyendo la transmisión en vivo de señal 3D. Pero por si todo eso no fuera poco, incluye en su interior avanzados sensores detectores de radioactividad, gas, humedad, fuego, humo, calor, materiales biológicos, narcóticos y hasta explosivos. Diseñada para recorrese amplios espacios donde la vigilancia presencial es difícil precisamente por su extensión, el equipo puede controlarse cómodamente desde una consola de control situada a kilómetros del equipo, pudiendo alcanzar velocidades de hasta 10 km/h.


Lo mejor de todo, es que su “ronda de vigilancia” se puede pre-programar mediante y será ella solita la que se haga todo el recorrido, avisando en caso de encontrarse con algún “elemento extraño”. Con una autonomía de entre las 8 y 16 horas, Rotundus es el equipo ideal para tareas de vigilancia en aeropuertos, zonas de carga o puertos, imposibles de vigilar hasta estos extremos, con medios más convencionales. Para que no veáis que me lo invento, aquí os dejo un vídeo del equipo en plena acción (y sí niiños, Skynet está cada día más cerca):